Viola
La estructura del espacio, rodeado de grandes ventanales y con una única pared disponible, invitó a desarrollar una cocina lineal en permanente diálogo visual con el patio. La propuesta buscó construir un recorrido atractivo y estimulante a través del color y el volumen. Color: La presencia del verde exterior fue el punto de partida para definir la materialidad. La incorporación de tonos naranjas, rojizos y violetas —complementarios al verde— genera una relación que integra interior y exterior en una misma experiencia visual. Volumen: Para enriquecer el recorrido lineal, se introdujeron cambios de escala y profundidad. Cada volumen responde a una función específica y se expresa mediante una materialidad propia, aportando ritmo, identidad y riqueza al conjunto.